EL HOMBRE Y LA CIBERNETICA

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Hemos decidido llamar a toda la materia referente al control y teoría de la comunicación, tanto en la maquina como en el animal, con el nombre de cibernética. Ciertamente que ya Platón empleo la palabra en el sentido de forma de pilotar una nave. Cierto que Ampere, en su clasificación de todos los conocimientos humanos, la utiliza para designar los medios de gobierno. La palabra, en fin, procede etimológicamente del griego Kybernetes, piloto, timonel, de ahí su sentido actual, superador del mas estricto de Plato o de la Iglesia que la utiliza como ciencia de su propia organización.

Pero la cibernética obviamente no se circunscribe al platónico "arte de gobernar un timón". Es un concepto mucho mas amplio. Y lo es aun cuando consideremos, siguiendo a Guilbaud, el existente entre el capitán que señala adonde ha de ir la nave y el timonel que maneja la barra, a traes del piloto que señala el rumbo. Ciertamente, el piloto es ejm de pensamiento cibernético, puesto que situado entre el capitán que fija el objetivo y el timonel que lleva el buque, elige el programa de acción y da las ordenes al timonel. Es ciertamente algo mas amplió: es el estudio del funcionamiento de toda clase de sistemas.

Louis Couffignal, fundamenta: "Ya fue el propio Wiener quien, anticipándose a buscar una concreción a su fundamental concepción, vasta y difícil, en su segunda obra The Human Use of Human Beings, se oriento especialmente hacia el campo de las ciencias humanas"; así como también "no aporto los elementos suficientes para construir esta extensión".

En Wiener hay mucho, sin duda. Pero era necesario al "humanizar" la cibernética sustituir y precisar las nociones implícitas y a veces poco claras de el, por otras mas explícitas y concretas. Así, de su definición "...control y comunicación tanto en la maquina como en el animal" con que iniciamos, seria preciso primero sustituir maquina, concepto vago e impreciso, por mecanismo. También será necesario -y quizá mucho mas fundamental que lo anterior- que el termino control tuviese un significado mas concreto, como el de orden mandato..., por analogía en la sociedad humana; igualmente la palabra comunicación tiene que ser concretada. No nos vale. A ello se llego, como se vera, a través de la teoría de la información.

En efecto, el sentido etimológico de cibernética es mas amplio de lo que en principio parece. Volvamos nuevamente al ejm de la nave, su capitán, piloto y timonel. El piloto controla, gobierna u ordena el rumbo del barco tiene, previamente, que estar informado no solo de adonde ha de dirigirse (orden del capitán), sino del estado de la mar, velocidad y dirección d los vientos, etc. Recibe toda esta información y toma una decisión: el rumbo.

Es por ello por lo que el propio Wiener en su segunda obra dice: "Cuando controlo las acciones de otra persona le comunico un mensaje y aunque este sea de naturaleza imperativa, la técnica de la comunicación no difiere de la técnica de la transmisión de un hecho. Por demás, si deseo que mi control sea eficaz, debo informarme de todos los mensajes procedentes de la persona, capaces de advertirme que la orden ha sido comprendida y ejecutada".

"En forma similar -señala Couffignal- el cerebelo humano recibe del cerebro las indicaciones de lo que hay que hacer: por los nervios propioceptores recibe en cada momento la indicación del estado de cada músculo y por los nervios de los canales semi-circulares la indicación de la posición del cuerpo, en relación a la vertical de un triedro de referencia; el cerebelo constituye a partir de estos datos las ordenes que han de enviarse a los músculos para que el movimiento sea ejecutado sin comprometer el equilibrio del cuerpo: el cerebelo es un órgano cibernético"

Pero también las maquinas tienen "órganos" cibernéticos. El mas simple es el regulador de Watt, aplicable a las maquinas de vapor.

  Veamos la descripción que de él nos hace Guillaumaud. Para este autor, de una solida formacion tecnica, es el antecedente de todos los servomecanismos industriales, componiendose de:

  - Un árbol O movido por el volante de la maquina de vapor cuya velocidad se quiere regular.

- Un equipo articulado que comprende dos varillas mn y dos balancines qp, cuyas extremidades q estan unidas por articulaciones a un anillo A que se desliza sobre O. Cuando la velocidad de la maquina, y, por lo tanto, la de rotacion del arbol O aumenta, las bolas se levantan bajo la accion de la fuerza centrifuga y hacen subir A a lo largo de O. A lleva hacia lo alto una varilla T que manda el Cierre de una compuerta que estrangula parcialmente la llegada del vapor; la velocidad de la maquina tiene entonces a decrecer. La compuerta se abre de nuevo y la velocidad tiende entonces a aumentar. Por ultimo, la velocidad se mantiene practicamente constante despues de un cierto tiempo, al menos durante las condiciones normales de carga de la maquina.

Prácticamente todos los reguladores, incluyendo el prosaico y generalizado flotador de las cisternas de los no menos vulgares retretes, pasando por los termostatos y reguladores modulantes, hasta llegar al piloto automatico, son organos ciberneticos.

Pero con independencia de este desarrollo de los mecanismos de control, lo importante a nuestro juicio, es la semejanza desde el punto de vista cibernético entre ciertos organos de los seres vivos y los órganos cibernéticos de las maquinas en su objeto o fin, así como en su estructura y su funcionamiento. Esto hace decir a Wiener que "Los numerosos automatas de la epoca actual estan acoplados al mundo exterior tanto por la recepcion de impresiones como por la ejecucion de acciones. Contienen organos sensoriales, causas eficientes y el equivalente de un sistema nervioso para integrar la transferencia de informacion de uno a otro. Se prestan muy bien a la descripcion en terminos fisiologicos. Es casi un milagro que puedan ser agrupados bajo una misma teoria con los mecanismos de la fisiologia"

Es por ello por lo que, distinguiendo los mecanismos artificiales construidos por el hombre, de los mecanismos naturales, no construidos por el, se ha llegado a hablar de una zoologia de las maquinas basada en la cibernetica. Pero no es nuestro objetivo seguir por este camino todavia oscuro y muy discutible. Quiza este nos llevase a las aberraciones de la iatroquímica que considera al hombre como una maquina. Nuestro objetivo es buscar la relacion del hombre con la cibernetica a través de un concepto mas amplio de esta nueva ciencia que el plasmado por Wiener. Quiza Wiener no pase de ser, a este respecto un humanista imprudente, como lo califico Aurel David.

Para Couffignal, la cibernética no es el descubrimiento de maquinas intermedias mas perfeccionadas, ni el descubrimiento de lo que en el hombre probablemente es mecánico, por ser intermediario. Para Couffignal la cibernética es:

- El arte de hacer eficaz la acción.

- El arte de asegurar la eficacia de la acción.

Dejemos a un lado un aspecto importante, pero en cierto modo ajeno: El de sí la cibernética es para Couffignal un arte y no una ciencia. Preguntémonos con más interés, Pero de qué acción? Es casi obvio señalar que se trata de la acción lógica del hombre.

Es precisamente para la sociedad humana para la que Wiener había previsto que la cibernética llevaría una revolución profunda en sus métodos de acción. Es quizá esto último lo que Couffignal nos quiere decir al definir también la cibernética como una metodología de la acción.

En este sentido, si las facultades esenciales del hombre son la comprensión global y las operaciones lógicas, la primera asimilada en paralelo y a gran velocidad por el sistema nervioso y las segundas son secuenciales y, por tanto, realizadas a un ritmo mas lento, no hay duda que la máquina cibernética puede ser un auxiliar valiosísimo en la acción que el hombre realiza.

A estos efectos Kaufmann nos dice: "Las operaciones lógicas que el hombre lleva a cabo tan lentamente, el ordenador puede realizarlas un millón o mil millones de veces más rápido, con la condición de que ello pueda hacerse a partir de un programa establecido por el hombre".

Pero antes de insistir sobre este punto es conveniente que veamos la diferenciación a efectos cibernéticos entre el animal y el hombre. Y ello porque Wiener, con el famoso título de su fundamental obra, puede inducirnos a creer que podemos actuar cibernéticamente sobre los animales no racionales. Casi es obvio señalar que esto no es posible con independencia de otras múltiples razones que pueden ser traídas a colación, puesto que si tanto el animal como el hombre en sus acciones intentan conseguir ciertas satisfacciones, si ante las contrariedades reaccionan adaptándose, huyendo o luchando, si la reacción del hombre como la del animal es de tipo aleatorio, la mentalidad del hombre está obviamente mucho más desarrollada diferenciándolo del animal. Tienen, en suma, distintos comportamientos. Por demás, "La acción del hombre sobre el hombre se realiza por comunicación de informaciones".

Sentada esta diferencia que nos permite corregir al profesor Wiener en el sentido de denominar o definir con más propiedad, según creo, la cibernética como el control y comunicación en el hombre u en la máquina, es conveniente, para evitar posible confusión, establecer las diferencias entre el hombre y la máquina, entendiendo aquí por hombre, la "máquina" cerebral.

Acudamos para ello a un trabajo del eminente profesor John von Neumann. Es bastante conocido que el cerebro con sus varios miles de millones de células funciona con una energía inferior a 100 vatios. Una máquina que tuviera tantas células como el cerebro necesitaría 100 millones de vatios. Von Neumann ha calculado, sin embargo, que, en teoría, las células pueden ser 10.000 millones de veces más eficientes en el uso de la energía. La economía de energía del cerebro es evidente-

Por el contrario, en el uso de la energía el hombre va muy por detrás. Mientras que un nervio no puede ser usado más de cien veces por segundo –señala Kemeny-, un tubo de vacío puede ser abierto y cerrado un millón de veces por segundo y se espera que se pueda hacer aún más rápidamente. Sin duda, pese a las actuales limitaciones, las máquinas aventajan en velocidad al cerebro, y ello es una gran ayuda a la acción del hombre.

Pero el cerebro humano es mucho más complejo y hace muchas cosas que la máquina no puede hacer. Tiene 10.000 millones de células, mientras que una computadora sólo tiene unas cuantas decenas de miles. Aun con los transistores que vencen problemas de espacio, la dificultad de construcción no permitirá más que un millón, según previsiones optimistas.

Por otro lado, la memoria del cerebro humano es mucho más completa que la de las máquinas más perfectas en cuanto a su capacidad. No son comparables por la simple razón de que las máquinas no han imitado todavía el método del cerebro humano en el almacenamiento y recuperación de la información.

Según Wiener: "Una función muy importante del sistema nervioso y, como hemos dicho, una función igualmente exigible en las máquinas computadoras, es la de la memoria, la habilidad de guardar los resultados de operaciones pasadas para utilizarlos en el futuro. Se verá que los usos de la memoria son muy variados y es muy improbable que cualquier mecanismo simple pueda satisfacer las demandas de todos ellos".

Existe, primeramente, la memoria que es necesaria para la realización de un procedimiento corriente, como la multiplicación, en el que los resultados intermedios no tienen valor hasta que el procedimiento no esté acabado, y en el que el aparato operador debe entonces quedar libre para un uso posterior. Tal memoria debe registrarse, ser leída y borrarse, todo ello rápidamente.

Por otra parte, existe la memoria que se pretende sea parte de los archivos, del registro permanente, en la máquina o en el cerebro, y que contribuye básicamente en su conducta futura, al menos durante una operación de la máquina.

 

La PRAXEOLOGIA, que es la lógica de la actividad racional: como la ciencia que estudia los métodos a los que aquélla recurre. Aparece los siguientes casos:

- Cuando la actividad humana se propone un fin de forma indirecta, por medio de la utilización de una larga cadena de causas y efectos, cuyos elementos están concatenados los uno a los otros; en estos casos, la cibernética procede a un análisis preciso de los procesos que se producen en esta cadena.

- En los casos en que las condiciones externas se modifican en el curso de la acción, sobre todo si esta modificación es el resultado de la acción en curso. En este caso, se queremos alcanzar el fin que nos hemos propuesto, se deben modificar los medios de acción. Aparece entonces una cadena que puede expresarse en:

- Fin.

- Medios de la acción.

- Modificación de condiciones.

- Nuevos medios.

- Nueva modificación de condiciones, y así sucesivamente.

El elemento básico en estos casos es una rápida información, exacta y suficiente, sobre la modificación de las condiciones que se producen en el transcurso de la acción y la adaptación rápida de los medios a las nuevas condiciones.

Es un proceso de ajuste de la acción a las condiciones en constante adaptación que se sigue mientras las condiciones se modifiquen.

"La significación de la cibernética para la praxeología consiste en que, en ciertas cuestiones, esta última utiliza los resultados de aquélla, aplicándolos al estudio de problemas determinados de la actividad humana".

Así comprendemos que la cibernética y sus relaciones con la praxeología, pero teniendo que recurrir a los sistemas relativamente aislados y su aplicación a la cibernética.